Reflexión del Mes

28 Junio, 2010 - Sección: Artículos Noticias

¿Y tú eres como zanahoria, huevo o café?

En una ocasión llega la hija con su padre y comienza a platicarle que aún no se adapta bien a la escuela, no se lleva bien con  nadie y por lo tanto no tiene amigos con quien charlar, ella piensa que el cambio de escuela nunca debió llevarse a cabo. El padre le pregunta que ¿cúal es la razón de no adaptarse? Y antes de que ella pudiese responder, le dijo ven conmigo te mostraré algo. Fueron a la cocina y el padre colocó 3 ollas con agua y las puso a calentar;  sacó una zanahoria, un huevo y un bote de café. El padre le pidió que a su hija que observara y sintiera la textura de cada ingrediente; cuando el agua de las ollas estaba hirviendo, agregó la zanahoria en una olla, el huevo en otra y unas cucharadas de café para la otra.

El padre le dijo a la hija que esperaran a ver el resultado, ella impaciente le preguntó que ¿cuál era la relación o qué tenia que ver con lo que a ella le pasaba? Él le respondió que tuviera paciencia y viera el resultado. Después de varios minutos, el padre apago el fuego, y le dijo a la hija que se acercará y observara; en ese momento sacó la zanahoria y preguntó ¿qué observas de diferente en la zanahoria? Ella la observó, la tocó y dijo: “está blandita y se puede desbaratar muy fácil”, “exacto” dijo el padre, al momento sacó el huevo de la olla y pidió a su hija que realizara el mismo proceso que con la zanahoria, observó y tocó el huevo, y entonces comentó “se siente duro el el cascarón del  huevo y es difícil penetrarlo”, “exacto” respondió el padre, y agregó “ahora observa el café”, la hija así lo hizo y comentó “se ha diluido en el agua y está listo para prepararse, pero insisto ¿qué tiene que ver esto con lo que a mi me pasa?, entonces el padre respondió: “El la vida vivimos diferentes y difíciles situaciones, sólo es cuestión de que que tú decidas como reaccionar ante ellas, puedes reaccionar como la zanahoria, la cual antes de interactuar con el agua hirviendo, estaba dura y al hacerlo, se puso blandita y cualquier cosa la podía desbaratar o atravesar; puedes reaccionar como el huevo, que al interactuar con el agua hirviendo endureció su cascarón y no permitía que nadie lo traspase; o en cambio, puedes reaccionar como el café, el cual al interactuar con el agua caliente, se adaptó a la proporción del agua, se diluyó, tomó un sabor particular y expidió un olor que en casi cualquier persona podría despertar el antojo del mismo.

De la misma manera pasa con las situaciones adversas de la vida, tú decides si mostrarte como zanahoria, blandita y que todo el mundo puede desbaratarte; como el huevo, poner tu cascarón duro y no permitir que nadie te traspase, o simplemente adaptarte como el café y buscar tomar el sabor adecuado para salir adelante de tal situación. La hija al reflexionar sobre la lección que su padre le acababa de mostrar, comentó “Entonces buscaré cómo irme adaptando a la nueva escuela, sin que nadie me pisoteé pero tampoco poner una barrera para que nadie se me acerque”.

Entonces, ¿Cuál es tu reacción ante la vida?

 

Gisel Eunice Ayon Olmos

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