Reflexión

6 Noviembre, 2010 - Sección: Artículos Avisos Destacados

La libreta de calificaciones

Era miércoles, 8:00 a.m., llegué puntual a la escuela de mi hijo.
-No olviden venir a la reunión, es obligatoria-   fue lo que la maestra escribió en el cuaderno del niño.
¡Pues qué cree la maestra! ¿Cree que podemos disponer del tiempo a la hora que ella diga?   Si supiera qué importante era la reunión que tenía a las 8:30 a.m.,  de aquí dependía un buen negocio y… ¡ tuve que cancelarla !…

Ahí estábamos todos, papás y mamás, la maestra empezó puntual, agradeció nuestra presencia y empezó a hablar.

No recuerdo qué dijo, mi mente estaba pensando cómo resolver lo de ése negocio, probablemente podríamos comprar una nueva televisión con el dinero que recibiría.
Juan Rodríguez!… escuché a lo lejos. ¿No está el papá de Juan Rodríguez? -dijo la maestra-.

Sí, sí, ¡aquí estoy!, contesté pasando a recibir la libreta de mi hijo. Regresé a mi silla y me dispuse a verla.

¿Para esto vine? ¿Qué es esto?…

La libreta estaba llena de seis y sietes. Guardé las calificaciones inmediatamente, escondiéndola para que ninguna persona viera las porquerías de calificaciones de mi hijo.

De regreso a la casa aumentó más mi coraje a la vez que pensaba….,  ¡ si le doy todo ! ¡Nada le falta ¡  Ahora sí le va a ir muy mal!… Me estacioné y salí del carro, entré a la casa, tiré la puerta y grité:    Ven acá Juan!!

Juan estaba en su recámara y corrió a abrazarme. – ¡Papi!…
- ¡Qué papi, ni que nada!- Lo retiré de mí, me quité el cinturón y no sé cuantos latigazos le di, al mismo tiempo que decía lo que pensaba de él.    ¡¡¡¡ Y te me vas a tu cuarto!!! – terminé.

Juan se fue llorando, su cara estaba roja y su boca temblaba.

Mi esposa no dijo nada, solo movió la cabeza negativamente y se fue…

Cuando me fui a acostar, ya más tranquilo, mi esposa me entregó otra vez la libreta de calificaciones de Juan, que estaba dentro de mi saco y me dijo: Léela despacio y después toma tu decisión…

Ésta decía así:

LIBRETA DE CALIFICACIONES PARA EL PAPÁ:

TIEMPO QUE LE DEDICA A SU HIJO CALIFICACIONES

El conversar con él a la hora de dormir                  6

En jugar con él                                                        6

En salir de paseo en Familia                                   7

En contarle un cuento antes de dormir                    6

En abrazarlo y besarlo                                             6

En ver la televisión con él                                        6

En ayudarlo a hacer la tarea                                    7


Él me había puesto seis y sietes, a mí! Yo me hubiese calificado con menos de cinco…

Me levanté y corrí a la habitación de mi hijo, lo abracé y lloré…  Quería regresar el tiempo, pero era imposible…      Juanito abrió sus ojos, aún estaban hinchados por sus lágrimas, me sonrió, me abrazó y me dijo:   ¡ Te quiero papi !    Cerró sus ojos y se durmió.
Que duro es ver nuestros errores como padres desde esta perspectiva!….

Démosle el VALOR a lo que realmente es de valor para nosotros:    Nuestra familia  !!!

HAY MUCHAS PERSONAS QUE DESEAN UN HIJO Y NO LO TIENEN, DIOS TE DIO UNA FAMILIA APRÉCIALA, ÁMALA, COMPRÉNDELA.

Cristina  Godínez Estrada

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